Se extinguió en lo más crudo del invierno:
los arroyos estaban congelados, los aeródromos
casi desiertos,
y en las plazas la nieve desfiguraba las estatuas;
el mercurio se hundió en la boca del día moribundo.
Los instrumentos de que disponemos coinciden
en decirnos que el día de su muerte fue un día oscuro y frío (…)