“¿Qué he venido a hacer aquí?”, se plantea un joven Miquel Barceló en uno de sus primeros viajes a África.

La pregunta, años después, sigue sin una clara respuesta a pesar de que África se ha convertido en un equivalente espiritual al que Barceló regresa continuamente. Los cuadernos que Miquel Barceló ha ido escribiendo a lo largo de los últimos años a bordo de una piragua o en el desierto, enfermo, eufórico o perezoso nos muestran al pintor que reflexiona y de continuo se plantea la experiencia y la propia esencia del arte. Dibujos, bocetos, pensamientos y citas rememoradas perfilan el retrato de uno de las grandes artistas del siglo XXI.