En otoño de 1944, dos supervivientes sin patria ni nada más que perder se conocen en el Hospital Varsovia de Toulouse. Manuel Juanmaría sueña con una mujer que se quedó en España. Ramón Montenegro, sargento jefe de la Nueve que ha liberado París, le hace una propuesta insólita: «Ya que perdimos un país, salvemos a una persona». Así comienza No cantaremos en tierra de extraños, el son de los exiliados, en la que dos personajes inolvidables se internan en territorio enemigo en busca de una mujer. Una inquietante historia de amor y lealtad, en la España de la postguerra, donde la lucha contra el totalitarismo se plasma en una desgarrada acción repleta de encuentros sorprendentes y misteriosos, que irán transformando la búsqueda de los protagonistas, y a ellos mismos. Montenegro y Juanmaría, con heroísmo contradictorio, encarnan las pasiones, la locura y desazón de un tiempo que habla directamente al nuestro.




Descargar Fragmento