2 Sep 2016

Sellin, Birger

Birger Sellin nació en Berlín occidental en febrero de 1973. Extrovertido y cariñoso, aprendió a hablar a edad temprana y desarrolló sus facultades como cualquier otro niño. Sin embargo, antes de cumplir los dos años se desencadenó en él una violenta transformación que marcó su destino irremediablemente y cuyo diagnóstico, autismo, no daba lugar a ninguna esperanza. Mudo, privado de capacidad para comunicarse con el mundo, imposibilitada la asimilación de información, aislado, desconectado de la realidad y de los otros, el hijo de Annemarie y Dankward Sellin parecía condenado a vivir en la celda inexpugnable de su propio yo. A los dieciocho años, sin embargo, se produciría un giro inesperado. Considerado hasta entonces como un disminuido psíquico gravemente incapacitado, gracias a la aplicación de la técnica de la comunicación facilitada (facilitated communication), Birger comenzó a escribir y el descubrimiento fue desconcertante: Birger no sólo había aprendido a leer a los cinco años, hojeando cantidades ingentes de libros, sino que había registrado también todo lo que se había dicho o hecho a su alrededor.